Con esta economía mundial
tambaleante, no está de más que sigamos
capacitándonos en otros rubros para estar listos a lo que nos caiga
.
Por ejemplo, recientemente he agregado otro título más a mi
currículum y vaya que de esta
acreditación me cuesta trabajo creer que puedo ser casi una
gurú.
Y es que el viernes pasado anduve
haciéndole de
bunny suicides por aquello de pasearme por dos centros comerciales a pesar de que divulgaron por
internet la amenaza de atentado contra civiles precisamente ese día en
algún centro comercial de nuestra ciudad. Siempre ignoro esas notas alarmistas porque cuando realmente ocurre algo nunca te ponen
sobreaviso.... en fin, como que me descentré de lo que iba a contarles, ¿en que iba? ¡
ah, si! ya en la noche llegue a casa y saque a mi perro de paseo.
El ambiente
olía a
carnita asada y aunque me da
muuuucha pena la matanza de toros y toda la cosa pero ¡el asado es el asado! y no recuerdo quien me dijo o donde
oí eso de "te gustan las hamburguesas pero no quieres conocer a la vaca" y efectivamente
así es, bueno, en este caso tacos de carne asada...
Entonces
después de un intento de debate interno de lo que "debes hacer" contra lo que "quieres hacer" me dirigí bien
campante hacia un local donde están
riquísimos los tacos y dicho sea de paso, el dueño está de buen ver. Como traía a mi perro obviamente me quede afuera esperando a que terminara de atender a los que
habían llegado antes, para hacerle saber mi pedido pero él se me adelantó y salió del local para tomarme la orden, ya saben, los beneficios de ser cliente asidua.
Mientras esperaba mi cena, una de las clientes también salió, me
sonrió y alegó que hacia mucho calor dentro,
también me comentó que les había hecho gracia al encargado que ella pidiese una hamburguesa sin pan -es que estoy a dieta- y
empezó a contarme que ya bajó tantos kilos en lo que va del año, que si la
jícama la
sumergía en agua y
bla bla bla.
Yo nomas asentía y respondía con
monosílabos. Y es que soy muy cortada para hablar, no me gusta hablar con gente extraña, no me sale, y mucho menos andar soltando la verborragia a diestra y siniestra como el ejemplar que tenía frente. Me costaba seguirle el ritmo porque cambiaba de un tema a otro rápidamente hasta que le oí decir algo que me dejo pasmada e hice que me repitiera la pregunta para estar segura:
-Cuando le hablas a un hombre por celular y tarda en contestar es que ya perdió el
interés ¿verdad?
Yo con los ojos como platos
-
Esteeee...
-Bueno, sí se reporta despues, pero a veces no contesta.
O sea,
díganme ustedes queridos lectores, cómo diablos puedo responder a eso. Para empezar no conozco al tipo pero con 5 minutos de estar con ella comprendo absolutamente porque no quiera contestarle él ni nadie más. Y claro, tampoco se trata de ser cruel con las personas
(me lo prometí a mi misma) así que le dije:
-Nombre, no te preocupes, igual y no te contesta porque no oye el celular o no lo trae consigo a mi me pasa muy seguido que hasta lo olvido en casa.
En seguida me informa que el tipo hace gimnasio, que trabaja en tal lado y que vive cerca de la casa de ella ¡yo ni sé donde vive ella!
-¿Si se vería mal si llego a su casa sin avisar?
Hombre, si es casado ¡claro que sí! bueno, eso me hubiera gustado contestarle pero ante todo hay que ser civilizada...
-¡Pues claro! no, no, NI se te ocurra llegar
así sin aviso (quien quiera que sea el tipo me debe agradecer
infinitamente)
Me dio
ternurita (saludos
Keru) ver que se quedo callada un momento, como pensativa y cara de a medio puchero
así que la animé a decirle:
-Tú estas muy bonita (y sí lo era), no andes detrás de él,
dale su espacio porque si no lo agobias.
-Lo mismo me dicen mis amigas (y
tooooodoo mundo diría yo) -pero me es tan
difícil...
Entonces
pa' que pregunta ¿no? ¿por que hay gente que no puede ver de una manera practica esto? sí es sí, no es no y se acabó. Nada de quizá, a lo mejor, por favor,
ts ts ts.
Por fortuna me dieron mi
orden y me despedí
deseándole buena suerte.
Cuando conté esto a unas personas que me conocen bastante bien diría yo, ambas me respondieron casi lo mismo, -pobre mujer, a quien le fue a preguntar...
No importa. Ahora soy
, Doctora corazón.